El 16 de julio estrenamos De Pontis: la nueva sitcom para nuevos tiempos

Cartel de la sitcom De Pontis

Cartel de la sitcom De Pontis

Desde hace años sabemos que Internet será el lugar al que tendremos que acudir para ver contenidos de ficción. Pero también desde hace años nos preguntamos cómo gestionar esta nueva realidad. Así hemos llegado a 2014 y los productores seguimos sin saber cómo hacer ficción para Internet de una manera sostenible.

Parece que sólo empresas estadounidenses, bien posicionadas y con un poderoso respaldo institucional y económico, han encontrado la solución. Su estrategia no es nueva, pero como funciona, repiten: invertir cientos de millones de dólares en sus proyectos para dejar K.O. a los productores medianos y pequeños que no pueden seguir semejante ritmo. De este modo las grandes productoras del sector audiovisual conseguirán ser más poderosas aún, mientras que las compañías medianas y pequeñas irán desapareciendo.

Afortunadamente, este modelo de negocio de pensamiento único basado en los super-presupuestos no ha acaparado todo Internet. Hay lugar para modelos alternativos más económicos que quizás sean viables. Partiendo de esta idea hemos creado De Pontis: un proyecto integrador que puede funcionar tanto en Internet como en los medios tradicionales, con un presupuesto ajustado, una buena historia y una mezcla de varios sistemas de distribución.

De Pontis es una serie cómica, una sitcom de la que hemos producido tres capítulos y en la que hacemos una lectura de la actualidad a través de una guarnición fronteriza de la época de los Césares. La hemos creado adaptándonos a Internet porque, al igual que cuando llegó la fotografía la pintura se adaptó, o cuando llegó la televisión el cine se adaptó, con Internet debemos adaptarnos nosotros también.

Pero, sobre todo, hemos querido hacer una serie divertida sobre los vicios y defectos que la humanidad arrastra desde sus orígenes. Un tema del que se pueden escribir capítulos y capítulos…, pero que así sea ya dependerá del público y de Internet.

Francia tiembla ante la llegada de Netflix

Pierrot le fou

Netflix está preparando su llegada a Francia, primer productor audiovisual europeo, y sus reuniones con el gobierno y diversos actores del sector no han hecho más que crear dudas e inquietud.

Los franceses quieren que la empresa estadounidense respete las reglas nacionales que tan bien les funcionan y que implican cuotas para el cine francés, cuotas para el cine europeo, reparto de beneficios con el cine nacional y pago de impuestos en Francia, entre otras. A todo esto Netflix responde con una sonrisa amable que parece decir: “os entendemos y apreciamos, pero no nos vamos a instalar en Paris, nos vamos a Luxemburgo”. Si así fuera, las cosas se pondrían complicadas para el sector audiovisual francés ante un nuevo competidor en su propia casa.

Netflix, que ya cuenta con más de 33 millones de abonados en todo el mundo, está llamado a convertirse en el Google del entretenimiento audiovisual. Ya es el principal actor de la distribución de video por internet en todos los mercados en los que está presente y, si tenemos en cuenta que Internet se convertirá en pocos años en el principal medio de distribución de contenido de ficción, podemos llegar a la conclusión de que tendrá en sus manos los sectores audiovisuales locales además del mundial.

Es evidente que el objetivo de Netflix es global y esto implica distribuir y producir contenidos que gusten en todo el mundo. Este tipo de producciones las saben hacer mejor que nadie los estadounidenses y aquí es donde surge la pregunta: ¿y qué pasa entonces con los productores franceses? La respuesta parece evidente: los productos locales, ya sean franceses, españoles o alemanes, se convertirán en minoritarios en sus propios mercados al igual que los valores y la cultura que transmiten.

Ante este panorama hay dos posibilidades, que plataformas locales hagan frente a Netflix o que los gobiernos metan mano con la ley. En Francia es demasiado tarde para lanzar una plataforma, así que recurrirán a la legislación si Bruselas se lo permite.

¿Y en España? Hasta ahora Netflix había tenido miedo a nuestro sector audiovisual: poca costumbre de pago por consumir contenido, un sector en retroceso, precios demasiado altos de los derechos, conexiones poco preparadas, demasiados actores y las consideradas descargas ilegales. Pero las cosas están cambiando en pocos años: concentración y desaparición de canales de TDT, reducción de las subvenciones, mejora de las conexiones a Internet, cierre de multitud de productoras, reducción de la oferta audiovisual, baja afluencia en los cines  y por último la nueva ley de Propiedad Intelectual que pone en bandeja de plata el sector audiovisual español a Netflix.

En pocas palabras, si el gigante francés tiembla con la llegada de Netflix, que se prepara el sector Español.

Netflix quiere entrar en Francia desde Luxemburgo

Francia se prepara para la llegada de Netflix

El “low cost” no mata, puede ser vida

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Estimado Luis Martínez, escribo estas líneas para decirte con todo respeto que el “low cost” no mata, más bien lo contrario. El “low cost” es un bebé que acaba de nacer y que con el tiempo podría hacerse grande y llamarse “nuevo cine independiente”, o como quiera que se le denomine el día que sea adulto.

El “low cost” en la aviación permite a muchas familias no perder el contacto y a muchos empresarios comenzar nuevas aventuras. El “low cost” hace posible que mucha gente llame por teléfono sin tener que comer arroz todos los días. El “low cost” proporciona un techo a muchos viajeros que, por cualquier razón, se encuentran fuera de su ciudad. El “low cost” sirve para que muchas parejas de enamorados con pocos recursos puedan visitar Paris y muchos jóvenes se hagan adultos cruzando fronteras. Si el “low cost” aporta todo esto, ¿por qué no pensar que también puede ser algo valioso para el cine?

Hablas del cine “low cost” como si fuera una maldición o una enfermedad que es necesario curar. Pero en realidad es una trampilla que quedó abierta por la que pueden entrar en el bunker de la industria cinematográfica nuevas ideas, nuevos creadores y nuevos modelos económicos. El cine “low cost”, dada la situación actual, es una oportunidad que en España deberíamos aprovechar antes de que lo hagan otros. Sólo necesitamos hacerlo rentable porque “low cost” no significa miseria, si no ajustar los costes para adaptarnos a la demanda.

Si así lo hacemos, el “low cost” podría ser el origen de un nuevo cine español que nazca libre de la cruz negra que carga a sus espaldas en la actualidad. Podría ser una nueva corriente de cineastas que se hagan un hueco en el panorama internacional. Podría ser una nueva oportunidad para llegar a nuevos mercados y ganar nuevos premios. Podría ser una escuela de cine para todos aquellos que llevan este arte en la sangre tal y como lo fue para grandes cineastas cuyos humildes orígenes parecen hoy olvidados.

Pero sobre todo el “low cost cinematográfico” necesita de vuestro apoyo porque no tener dinero, no tener padrinos y no tener subvenciones no quiere decir que no sea bueno, creativo, original, interesante o enriquecedor. Que sea barato no significa que no sea cultura.

Atentamente,

Pedro Rodrigo

Articulo de opinión sobre el “low cost” de Luis Martínez

Netflix también quiere hacer cine

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Tras su éxito con la serie House of Cards, parece que los directivos de Netflix comienzan a hablar de su próximo objetivo: el cine. Es un paso lógico para una empresa que gracias a su buen hacer tienen todo de cara: un público garantizado que conoce a la perfección, experiencia en la distribución de contenidos de ficción y repercusión asegurada en los medios de comunicación.

Las preguntas giran en torno a cómo realizará el estreno y si pasará por las salas de cine o irá directo a su web de video bajo demanda. Mi apuesta es que en los países en los que esta disponible su servicio realizarán un estreno simultáneo y en terceros países se estrenará como cualquier otro largometraje. Lo prioritario para esta empresa son sus clientes de la red y no hará nada que pueda disgustarlos.

Este nuevo movimiento del gigante estadounidense afianzaría más su posición y pondría más difícil todavía la aparición de futuros competidores en el sector de la distribución de video por la red.

Imagino que en los estudios de Hollywood hay quienes se están retorciendo en sus sillones. Pero estas confidencias de Netflix también deberían inquietar en Europa, donde tarde o temprano desembarcará con su modelo de negocio y se impondrá de la misma manera que ha hecho Google. Después vendrán las preguntas y las pataletas, pero ya será demasiado tarde para el cine del viejo continente. Es ahora cuando hay que reaccionar.

Netflix interesado en la producción cinematográfica

El éxito de “El Cosmonauta” y de los mejores productores de España

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Es muy difícil hacer una buena película, pero es mucho más difícil conseguir financiación en España y por esto, el largometraje “El Cosmonauta” ya es un hito para el cine.

Ahora que la película está estrenada es el momento de poner en valor el trabajo que han hecho, porque de nada vale la mejor producción del mundo si nunca ve la luz. Es por esto que el proyecto de “El Cosmonauta” se convirtió en un éxito en el momento en que se estrenó.

Nadie en España, y enfatizo nadie, daría 400.000 euros a unos chavales que quieren hacer un largometraje de época, con efectos especiales, sin actores conocidos, rodada en el extranjero, sin un distribuidor que les respalde, siendo unos debutantes y, no menos importante, cuando son unos completos desconocidos sin apellido ilustre o padrino.

Reunieron el dinero porque en su momento buscaron el hueco que había en el sector y lo supieron aprovechar. Ha sido un camino tortuoso, de mucho trabajo y  riesgo, recorrido de una manera admirable. Doy fe de que se han encontrado con todo tipo de trabas y se han visto obligados no sólo a caminar al filo de la navaja, sino a bailar sobre él. Pero han sido fuertes y constantes para llegar hasta donde querían llegar.

Este logro no se va a repetir porque ahora hay demasiada gente que intenta hacer lo mismo y es aquí donde está la clave. No tenemos que imitar su sistema de financiación o sus ideas de promoción. Lo que tenemos que hacer es asimilar la teoría que ellos han aplicado: hacer las cosas como nunca nadie las ha hecho antes.

Por todo esto, el estreno de “El Cosmonauta” es un éxito y su equipo ha logrado un hito: ser los mejores productores que ahora mismo hay en España partiendo de la nada. Y además han hecho una buena película. Felicidades.

Web oficial de “El Cosmonauta”

YouTube ya cuenta para elaborar el top 10 de la música. ¿Para cuando el cine?

Hedwig and the Angry Inch

Tenía que suceder tarde o temprano, lo que no ha impedido que sea una sorpresa. Billboard, la revista especializada en música, ya cuenta las visitas en YouTube para realizar su lista semanal de las 100 canciones más populares. Esto quiere decir que cualquier persona que escuche una canción en esta web, aunque el video lo haya subido un desconocido, contará para la elaboración de la popular clasificación.

Esto ha tenido una primera consecuencia, la canción “Harlem Shake” ha asaltado el numero uno de la lista sin tener el apoyo de ninguno de los grandes sellos discográficos y a pesar de que su autor era un desconocido. ¿Lo siguiente? Otras listas de éxito comenzarán a incluir los visionados en línea en su conteo. ¿Y después? Probablemente las discográficas se aplicarán para no perder el control de estas lista. ¿Y eso es todo? No, lo más importante es que hay una nueva puerta abierta para que el público sea el que decida qué debe ser popular y qué no.

Ahora imaginemos que se hiciera lo mismo con el cine y la televisión. Que los responsables de este tipo de listas comienzan a tomarse en serio los visionados en servicios como YouTube o Vimeo. Imaginemos que se olvidan de si es mucho dinero o poco el que gana un video y se centran en la cantidad de gente que lo ha visto o respaldado. Probablemente cambiarían muchas cosas y aparecerían nuevas oportunidades.

No nos dejemos confundir, varios millones de espectadores representan un éxito tanto en Internet como en la televisión o el cine. El éxito puede ser independiente del dinero que ganen sus autores y no puede deparar más que cosas buenas tanto para él, como para su entorno, sus colegas de profesión e incluso su país. ¿Cuánto dinero esta ganando Baauer por su canción, Harlem Shake? Seguro que mucho menos que sus compañeros del Billboard que venden en tiendas. Pero veremos como le va con el siguiente álbum, con los conciertos que va a hacer y los contratos que le van a ofrecer.

Vamos a pensar ahora qué pasaría si algún español logra un éxito similar. Empecemos por considerar la repercusión que tendría para nuestra música electrónica, el interés que despertaría en otros países, los colegas DJ de nuestro Baauer patrio que tendrían nuevas oportunidades, la nueva escena que podría nacer, el sello independiente que podría fundar. ¿Algo parecido a lo que ha sucedido con la música electrónica en Francia quizás? Lo dejo aquí y animo a todo el que se sienta con capacidad a hacer la misma reflexión con el cine o con una serie de televisión. ¡La que se podría organizar! Pero una vez más, esperemos a que inventen otros.

Billboard Hot 100 contabilizará los visionados en YouTube

Billboard and Nielsen Add YouTube Video Streaming to Platforms

Vimeo cambia el juego con su plataforma de video bajo demanda

annakarina

Vimeo es el otro youtube, el que prefieren los profesionales y aficionados avanzados para colgar sus videos por la calidad de su reproductor. Pues bien, esta web para compartir videos ha puesto en marcha su propio sistema de video bajo demanda destinado a todo aquel que quiera vender su contenido en la red.

No son los primeros en dar este paso, ya existen sitios como Dynamo y Distrify, pero su decisión tiene mucho más peso por una sencilla razón: la cantidad. Vimeo es una web que tiene en torno a 70 millones de visitantes únicos al mes, lo que quiere decir que tiene la clave: la audiencia. ¿Cuántas televisiones en el mundo pueden presumir de cifras parecidas?

Youtube también dio un paso parecido: puso en marcha, en una de sus eternas fases beta, un sistema parecido. Pero no ofrece las ventajas de Vimeo y está más destinado a la industria que a todo aquel que quiera recuperar una parte de su inversión o a los cineastas independientes. Esta diferencia implica otras sutilezas que hacen de Vimeo una plataforma a priori más atractiva.

En primer lugar reparten de una manera mucho más justa los beneficios: un 90 por ciento para el autor y un 10 por ciento para Vimeo. En segundo lugar promete dar total flexibilidad para elegir el precio y la duración del alquiler, por lo que el realizador de una serie no tendrá que alquilar cada capítulo, podrá hacerlo por temporadas y por tiempo ilimitado, lo que permite reducir el número de comisiones y dar un precio más ajustado. Y por último, ya está disponible para todo el mundo, no sólo para EEUU.

Sin embargo, sigue presente la gran duda, ¿cómo convencer a la audiencia para que pague por tu contenido si no eres conocido, si no participan actores populares en tu proyecto o no puedes permitirte una campaña de publicidad? Este es el gran escollo y la publicidad es la solución, aunque para que así sea habrá que esperar a que los ingresos de publicidad se repartan de una manera más justa. Habrá que esperar a que alguien copie la estrategia que ha puesto en marcha Vimeo con su nuevo servicio de video bajo demanda.

Web del servicio VImeo on demand

La publicidad prefiere Internet. ¿Quo vadis, TV?

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Los ingresos publicitarios de las televisiones están cayendo desde hace años y parece que la tendencia a la baja continuará. Se espera que en los próximos días Antena 3 y Mediaset publiquen sus resultados de 2012 con pérdidas de beneficios de hasta el 60 por ciento. Del mismo modo que en años pasados responsabilizarán de esta caída a la crisis, pero una tendencia tan prolongada debería disparar las alarmas.

Esta situación ya la sufrió la prensa escrita y fue bastante tratada por los medios hace algunos meses, a pesar de que apenas trascendió. Entonces la inversión publicitaria en prensa, tras varios años de caída, fue sobrepasada por la inversión publicitaria en Internet. Hasta ese momento también se culpó a la crisis, pero ya se ha aceptado que la realidad es otra. El modelo ha cambiado y no hay marcha atrás. Si ha sido así con la prensa, antigua vaca sagrada del marketing, ¿por qué no pensar que sucederá lo mismo con la televisión?

Esta pregunta fue nuestro punto de partida para realizar un simple ejercicio de estadística. Cogimos los datos españoles de la evolución de la inversión publicitaria en prensa, televisión e Internet y los pusimos todos juntos. El resultado es un gráfico que hace muy visual el problema que está sufriendo la prensa escrita y la televisión.

Evolucionpublicidad

El siguiente paso fue hacer un pronóstico para los próximos años usando los datos introducidos. La sorpresa fue grande cuando vimos que la inversión publicitaria en Internet superará a la de la televisión en poco menos de dos años, así que realizamos un nuevo cálculo ponderado y nos encontramos con que ganaba sólo unos meses: para 2015 la televisión se quedará por detrás de Internet.

Previsionevolucionpublicidad

Esto quiere decir muchas cosas. En primer lugar que la tendencia de la reducción de ingresos de las televisiones no es una tendencia, es la pérdida de valor del modelo televisivo para el marketing. En segundo lugar, que el modelo de negocio basado en publicidad va a quedar en manos de aquellos que ya están presentes en Internet, y la mayor parte de ellos no son ni siquiera europeos. Por último debe llamarnos la atención el hecho de que no estemos preparados para hacer frente a esta nueva realidad cuando hay mucho negocio y puestos de trabajo en juego.

Aceptar esta realidad requiere valor e iniciativa para reaccionar con nuevas propuestas. Hay tímidas intentonas con Internet, pero son estériles por timoratas. Es necesario lanzarse a por Internet en serio y, si ellos no lo quieren hacer o participar de este cambio, que al menos nos dejen hacerlo a otros.

El Confidencial, Antena 3 y Mediaset pierden el 60 por ciento de beneficio

Vertele, Antena 3 y Telecinco sufren un fuerte desplome de la inversión publicitaria

El principio del cambio en la industria audiovisual: Netflix comienza a producir

NETFLIX, INC. LOGO

Qué mejor manera de comenzar un blog que hablando sobre un acontecimiento que marcará un antes y un después: Netflix, la web de video bajo demanda por excelencia, está produciendo sus propias series para su catálogo.

Nosotros llevamos meses moviendo un proyecto de serie que ideamos para Internet basado en los mismos principios: queríamos que la serie se estrenara en una web de video bajo demanda, que se produjera en colaboración con ellas y que, tras su paso por internet, se distribuyera por las televisiones. Un proceso que va al revés de cómo se hace en la actualidad.

Siempre que hemos presentado este proyecto a productores, webs o posibles inversores, explicamos que teníamos la oportunidad de ser los primeros. Ser pionero significa golpear dos veces y, si no nos dábamos prisa, perderíamos la ventaja muy probablemente a favor de un estadounidense. Pues bien, así ha sido.

¿Y dónde está la revolución que ha comenzado Netflix si ya había gente intentado desarrollar proyectos parecidos? En que han creado un modelo de negocio audiovisual para Internet que funciona y se han arriesgado a lanzarlo. Todavía tendremos que esperar para ver los resultados, pero lo cierto es que el futuro no cuenta con las televisiones tradicionales ni con los sistemas de distribución a los que estamos acostumbrados como estructuras predominantes.

Hay que asimilar y aceptar que la distribución por Internet va a dominar el mercado, lo que implicará una importante reducción de intermediarios y de costes. Esto sucederá porque ya hay una web de distribución de contenidos que es también productora, ya hay un precedente. Ahora queda esperar la reacción de las majors, que probablemente le pondrán las cosas difíciles a Netflix si no pasan ellas mismas a la distribución online, y la reacción de otras webs de video bajo demanda, que deberán correr si no quieren quedarse en el camino.

Mientras tanto nosotros seguiremos buscando aventureros que quieran compartir con nosotros los riesgos de nuestro proyecto De Pontis. Ya no seremos los primeros en la red, pero quizás sí en España, en algún otro país, o quizás podamos ser pioneros con otro modelo de negocio basado en el patrocinio. Pero volvamos a la noticia, que es que ya están cambiado las cosas en la red gracias a un valiente que se llama Netflix. Bravo.

Artículo de USA today sobre Netflix y sus producciones