Mes: abril 2014

Francia tiembla ante la llegada de Netflix

Pierrot le fou

Netflix está preparando su llegada a Francia, primer productor audiovisual europeo, y sus reuniones con el gobierno y diversos actores del sector no han hecho más que crear dudas e inquietud.

Los franceses quieren que la empresa estadounidense respete las reglas nacionales que tan bien les funcionan y que implican cuotas para el cine francés, cuotas para el cine europeo, reparto de beneficios con el cine nacional y pago de impuestos en Francia, entre otras. A todo esto Netflix responde con una sonrisa amable que parece decir: “os entendemos y apreciamos, pero no nos vamos a instalar en Paris, nos vamos a Luxemburgo”. Si así fuera, las cosas se pondrían complicadas para el sector audiovisual francés ante un nuevo competidor en su propia casa.

Netflix, que ya cuenta con más de 33 millones de abonados en todo el mundo, está llamado a convertirse en el Google del entretenimiento audiovisual. Ya es el principal actor de la distribución de video por internet en todos los mercados en los que está presente y, si tenemos en cuenta que Internet se convertirá en pocos años en el principal medio de distribución de contenido de ficción, podemos llegar a la conclusión de que tendrá en sus manos los sectores audiovisuales locales además del mundial.

Es evidente que el objetivo de Netflix es global y esto implica distribuir y producir contenidos que gusten en todo el mundo. Este tipo de producciones las saben hacer mejor que nadie los estadounidenses y aquí es donde surge la pregunta: ¿y qué pasa entonces con los productores franceses? La respuesta parece evidente: los productos locales, ya sean franceses, españoles o alemanes, se convertirán en minoritarios en sus propios mercados al igual que los valores y la cultura que transmiten.

Ante este panorama hay dos posibilidades, que plataformas locales hagan frente a Netflix o que los gobiernos metan mano con la ley. En Francia es demasiado tarde para lanzar una plataforma, así que recurrirán a la legislación si Bruselas se lo permite.

¿Y en España? Hasta ahora Netflix había tenido miedo a nuestro sector audiovisual: poca costumbre de pago por consumir contenido, un sector en retroceso, precios demasiado altos de los derechos, conexiones poco preparadas, demasiados actores y las consideradas descargas ilegales. Pero las cosas están cambiando en pocos años: concentración y desaparición de canales de TDT, reducción de las subvenciones, mejora de las conexiones a Internet, cierre de multitud de productoras, reducción de la oferta audiovisual, baja afluencia en los cines  y por último la nueva ley de Propiedad Intelectual que pone en bandeja de plata el sector audiovisual español a Netflix.

En pocas palabras, si el gigante francés tiembla con la llegada de Netflix, que se prepara el sector Español.

Netflix quiere entrar en Francia desde Luxemburgo

Francia se prepara para la llegada de Netflix

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